En este capítulo, los autores exploran las protestas que surgieron en ese contexto del COVID-19 a través de un análisis de marcos discursivos que muestra cómo diferentes actores sociales, incluidos grupos de ciudadanos, organizaciones y líderes políticos, han construido y negociado significados en torno a las restricciones gubernamentales, los derechos individuales y nuevas identidades alrededor de la crisis sanitaria. Su trabajo aborda, además, las narrativas, argumentos e imaginarios que han moldeado dichas acciones colectivas durante el periodo post-pandémico. De esta forma, no sólo analizan las estrategias discursivas utilizadas por diferentes actores para legitimar, desafiar o reinterpretar las medidas de salud pública, sino que también evidencian las tensiones y conflictos subyacentes que han impulsado la participación ciudadana y las protestas en un contexto de emergencia. En última instancia, su trabajo intenta contribuir a una comprensión más profunda de las dinámicas políticas y sociales emergentes en tiempos de crisis, ofreciendo ideas tentativas sobre nuevos modos de movilización política en el siglo XXI.